Ayúdame Diosito…

En tiempos de crisis como los que se evidencian en la comunidad europea y con notables repercusiones en nuestro país, cabe preguntarse qué está pasando en los ciudadanos en lo que se refiere a su diálogo con Dios. Aunque la religión predominante en Colombia y en nuestro departamento es la católica, aún no se cuenta con estadísticas oficiales del número de feligreses a ésta y otras religiones. Lo cierto, es que cada vez vemos cómo más personas que se declaraban no creyentes, empiezan a usar en su vocabulario frases como “Dios mío, Virgen María, Ángeles del cielo” y un gran repertorio que no son coherentes con el tan promulgado escepticismo.
Yopal, podría ser uno de estos claros ejemplos. Los domingos en los que solía verse en su gran mayoría personas de la tercera edad, ahora comparten lugar familias jóvenes o adolescentes. La religión dejó de ser una imposición (generacional) y ahora, en realidad, parece ser una elección y los sectores más vulnerables económicamente se muestran los más beligerantes.
Es el momento perfecto, porque nunca es tarde, de buscar la tranquilidad espiritual, de valorar los momentos en familia, de dar gracias por una oportunidad laboral que se presenta, de disfrutar de una cena que muchos estarían deseando tener. Los Obispos, Pastores o quienes representen  las religiones tienen en sus manos redirigir el camino de muchos yopaleños que han iniciado cortas conversaciones con Dios y esperan alguna respuesta durante el discurso religioso.

… Esta ciudad me está matando…

Hoy es uno de esos días en que sólo quisieras haber ahorrado tanto dinero para no tener que desperdiciar un día pensando que 50 euros tendrás que regalárselos a la EMT de Madrid porque has perdido el abono de transporte a tan pocos días para terminar el mes. Quizá sí hay muchas cosas más importantes en las qué pensar, pero bueno, al final del día me quedo con esta frase de Macleod “Esta ciudad me está matando, pero qué muerte tan gloriosa es”. Sigo amando y resistiendo lo necesario para quedarme aquí. Si fue mi sueño no lo sé, es más ni lo recuerdo, aún no tengo idea quién me motivó a viajar y querer vivir lejos de las personas que más amo y extraño, pero ¡me encanta! Amo vivir en España con todo y los putos euros que debo sacar diariamente para sobrevivir a esta puta realidad de estudiante.